Arrastrado contra los ennegrecidos rodapiés

del pasillo de un manicomio abandonado.

Hediendo en el sudor plástico de la basura.

Olvidado de sí mismo

al borde de un banco descolorido y viejo

en un polígono marginal del sueño.

 

Ajado y sucio. Mate. Desechado.

Fracturado en los archivos temporales,

de su propia esencia vaciado:

Por identidad un espectro de silencio,

tal vez, avergonzado.

 

Aliento de resaca.

 

Las jeringuillas usadas entre el barro

de un momento de lucidez drogada

que dejó pasar esa guagua, con mis cosas.

 

Verdadero dueño del espacio

Velo profundo del peso sosegado

Tiempo sin tiempo.

 

(Encerrado)

JDL

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s